lunes, 8 de febrero de 2016

Joven: Jesús te llama a una aventura



Por: Carlos Soto, novicio paulino, Venezuela

Desde que somos pequeños, nuestros padres nos han enseñado a estudiar y aprender muchas cosas, y sobre todo a seguir adelante en nuestra vida. Cada uno de nosotros tenemos sueños y metas, las cuales queremos lograr. Unos piensan llegar a ser médicos, otros abogados, pilotos, cantantes y algunos sienten personalmente la llamada de Jesús a seguirlo y entregarlo todo por los demás.

Dentro de este caminar junto a Jesús logran llegar a sacerdotes, obispos y hasta Papa, todo depende de nuestra voluntad y de la gracia de Dios. Y todo gracias a Jesús por el llamado que nos hace y también de nuestra respuesta de un “Si”. La aventura que Jesús tiene para nosotros es ir junto a Él, y formarnos sus nuevos discípulos, para anunciar su Palabra a todas las naciones, darlo a conocer a muchas personas que están sin sentido en la vida.

¡Joven!, Jesús no llama a su servicio porque se lo merece, porque tiene virtudes, porque es rico o porque es más santo que los demás, sino nos llama por pura gracia y misericordia, gracias a estas es que podemos llegar a ser sus colaboradores. Esto lo podríamos llamar “actos misericordiosos” y pues encajamos bien ya que este año el Papa Francisco quiso consagrarlo a la Misericordia y a través de esto nos podemos preguntar cada uno de nosotros ¿Qué es Misericordia? Y así poder contestar fácilmente con las mismas palabras del Papa Francisco: “Misericordia es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida” (Misericordia Vultus, 2).

La verdadera misericordia acontece a través del encuentro profundo con nuestro semejante, especialmente con aquel que sufre, con aquel que necesita ser acogido y amado. Sin embargo, solamente aquel que tiene una experiencia personal con el amor de Jesús es capaz de actuar con misericordia y compasión ante la necesidad del otro. De verdad joven, realizar todo esto junto a Jesús es una verdadera e inolvidable aventura. Una aventura que trae sentido y alegría a nuestra vida.


También nos podemos preguntar ¿Qué es una aventura? Y contestar sencillamente, es tener una nueva experiencia de amor en nuestra vida, un amor que no pasa porque es eterno. Es conocer cosas nuevas, compartir con personas que jamás habías compartido y visto, es tener un viaje a un lugar que tú nunca habías estado, una verdadera aventura con Jesús es un nuevo viaje, del cual no te arrepentirás de haberlo vivido, te lo aseguro. Esta es la promesa de Jesús: “Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” (Mt 19, 29).



2 comentarios:

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  2. Que buena reflexión, hermano! Te felicito por tu sensibilidad literária.

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