viernes, 23 de septiembre de 2016

EL APÓSTOL: SAL DE LA TIERRA

Jesús dice a sus apóstoles: “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña.” (Mt 5, 13-14).

Vemos que la misión del apóstol se extiende a toda la tierra, no es a un pueblo específico sino a la humanidad entera, y como dice san Juan Crisóstomo “La hallareis mal dispuesta”, porque la naturaleza humana se halla insípida por los pecados.

Ser sal de la tierra es una tarea demasiado importante encomendada por Jesús, quien con los méritos de su pasión libró de la podredumbre del pecado a la humanidad, lo cual no podían hacer los apóstoles.

El signo de la sal quiere indicar en el texto que los apóstoles de Jesús deben preservar con su predicación del evangelio de la podredumbre del pecado lo que Cristo redimió, como lo hace la sal cuando se aplica a los alimentos especialmente a la carne a la que preserva de podrirse para ser utilizada más adelante.

Otra propiedad de la sal es que al ser aplicada sobre las heridas causa ardor, de la misma forma los apóstoles al denunciar los pecados al pueblo causan fastidio en las heridas del pecador, por lo tanto el apóstol no debe buscar agradar a las personas sino a Dios para cumplir bien la función a la cual fue destinado.

Así, el apóstol debe cultivar las mejores virtudes cristianas las virtudes que aprovechen a los demás: Caridad, Alegría, Paz, Paciencia, Amabilidad, Bondad, Mansedumbre, Fidelidad, Modestia, Autocontrol, Castidad y Generosidad, para poder transmitir el mensaje que va a dar sabor a la humanidad herida por el pecado dándole así vida al mundo.



jueves, 22 de septiembre de 2016

miércoles, 21 de septiembre de 2016

AMAR SIN FRONTERAS, MÁS AMPLIO QUE LAS AGUAS DE LOS OCÉANOS

Espiritualidad: el amor de un paulino, ha nacido del sagrario, este debe ser amplio, tanto así, que no debe tener fronteras para llegar a todos.  Un amor universal que se ha entregado, como María Reina de los Apóstoles que da a la humanidad lo único y más valioso que posee; a Jesús. Este es el estilo de amor que debe vivir y dar a conocer quien se adentra al carisma paulino.

Vocación: muchos somos llamados a vivir y a  dar a conocer el amor de los amores, pero cada uno de una forma diferente. En el caso de la vocación paulina, estamos llamados a poner todas las fuerzas en el apostolado, aun cuando seamos: “débiles, ignorantes, incapaces y deficientes, en el espíritu, en la ciencia, el apostolado y en la pobreza”. Por esto cabe decir que no es la fuerza del hombre la que llega a superar la gracia de Dios, sino que es al contrario, la gracia de Dios la que siempre va a estar por encima de la voluntad del hombre.

Un amor sin fronteras es aquel que está dispuesto a dar lo mejor que ha de poseer y obtener. En este caso, el amor del paulino se desarrolla a través de todos los grandes fenómenos que lo rodean, en este caso sería el de la tecnología en la cultura, que cada día va por más conocimiento y actualizaciones. Pero, ¿cómo un paulino puede ser capaz de amar a través de estos medios? Es interesante la pregunta,  muchos dicen que navegar y estar en los medios tecnológicos es una gran pérdida de tiempo, pero en realidad para un paulino no es nada de esto.

Primero un paulino siempre va a vivir a imitación de Jesucristo Maestro, Camino, Verdad  y Vida, y lo va dar a conocer a ejemplo de san Pablo, aunque san Pablo en su tiempo solo tenía el medio comunicativo de epístolas, que lo era todo; pero hoy un paulino tiene el gran reto de conocer y trabajar tantos medios digitales que se manejan en la web.
Por esto el amor del paulino es amplio, y quizás, uno de los más amplios; porque no solo tiene la misión de vivir a Jesucristo, sino también tiene el compromiso de darlo a conocer a través de todos estos poderosos medios, sin miedo y sin temor.      

Vida de santidad: Hoy día,  hablar de medios digitales es como hablar del propio pecado que te condena, pero para un paulino es todo lo contrario; es el camino que lo lleva a la santidad que se construye con el amor pleno de la gracia que Dios derrama en la persona.

Evangelizar con los medios digitales es una arma de doble filo, algo así como la espada que lleva san Pablo en las manos, con ellos te condenas o te santificas. Por esto, es un reto el amor amplio que debe poseer todo paulino, amor que debe traspasar barreras y penetrar corazones, capaz, incluso, de asemejarse a la majestuosidad de los océanos.


martes, 20 de septiembre de 2016

LAS TENTACIONES


El lugar de la tentación del hombre es el desierto, es decir, los momentos de dificultad por los que pasamos, y también cuando nos esforzamos por salir de la esclavitud del pecado como lo hizo el pueblo de Israel al salir de Egipto. Cuando nos esforzamos por encontrarnos con Dios a través de la oración y el ayuno.

La primera tentación de Jesús de convertir las piedras en panes la vence por medio de la obediencia y amor al Padre, con la humildad de no tener que demostrar con arrogancia y vanidad su poder, sino como lo dice en evangelio: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y realizar su obra”. De la misma forma debemos referirnos a la humildad y la obediencia a Dios para vencer las tentaciones.

El maligno tienta a Jesús y nos tienta a nosotros utilizando la mentira y apropiándose de lo que no es suyo, cuando dice: “Te daré todo este poder y esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero. Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá”.

En este caso la mentira es, además, una blasfemia, porque la misma maldad se hace igual a Dios y pretende que Jesús reconozca esa falsa divinidad a cambio de unas riquezas que él no puede otorgar, porque sólo Dios es el dueño de todo. Jesús desenmascara esa mentira dándole la gloria a Dios, por lo cual para vencer las tentaciones no tenemos que buscar nuestros propios intereses sino la gloria de Dios.

En el Templo de Jerusalén, Jesús siente la tentación de pedirle al Padre una prueba de su amor y protección, cuando el demonio le dice: “Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden”. Sin embargo, vence esa tentación respondiendo con las palabras del Dt 6,16: “No tentarás al Señor, tu Dios”. Estas palabras evocan el episodio de Massá y Meribá, cuando los israelitas sintieron sed en el desierto y Dios hizo brotar para ellos agua de la roca. En aquella ocasión, tanto los israelitas como Moisés y Aarón desconfiaron del Señor. Fe y confianza en Dios son indispensables para vencer las tentaciones.

Finalmente en el relato de san Lucas 4,1-13, termina diciendo: “Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno”, vemos que cuando resistimos y luchamos contra la tentación, el maligno finalmente se aleja derrotado.


lunes, 19 de septiembre de 2016

PADRE AMORTH: VOCACIÓN PAULINA


Nacido en Módena (Italia) el 1 de mayo de 1925, el P. Amorth fue un religioso de cuerpo entero en la Sociedad de San Pablo, digno hijo de su fundador, el beato P. Santiago Alberione. Entró en la Congregación en la Casa Madre de Alba el 25 de agosto de 1947, con 22 años, exactamente cinco después de haber tenido un coloquio privado con el mismo P. Alberione, que le impactó determinantemente. Era el verano de 1942 y Gabriel, a sus 17 años, estudiaba bachillerato y estaba buscando su vocación. Antes de responder a la llamada del Señor, notada desde tierna edad, tuvo que esperar muchos meses. Vuelto a Módena, a raíz del 8 de septiembre de 1943 participó como protagonista en la lucha partisana en Emilia, opción que le costó la condena a muerte de la que se libró por milagro. Justo por ese servicio hecho a la Patria durante la ocupación nazista, el 8 de septiembre ú.p. fue condecorado con la “Medalla de la Liberación” por el Prefecto de Roma, Paola Basilone, en presencia del ministro de la Defensa, Roberta Pinotti.

Terminado el bachillerato clásico, ya después de la Liberación, entró en la Acción Católica y seguidamente en la Fuci (Federación de universitarios católicos italianos), doctorándose en Jurisprudencia. Dotado de gran inteligencia y perspicacia, militó también en las filas de la Democracia Cristiana, donde conoció a Giulio Andreotti y a Alcide De Gásperi. En 1947 el joven Andreotti, en vísperas de su imparable carrera política, conociendo sus aptitudes, intentó involucrarle en política, pero inútilmente pues el joven rechazó la invitación porque no había abandonado la idea de hacerse religioso. Una vez dejada la vida secular y tras los años de la formación teológica, el 24 de enero de 1954 fue ordenado sacerdote en Roma por mons. Hilario Roatta.

El P. Amorth desempeñó numerosos cargos en la Sociedad de San Pablo. Entre otras cosas, fue formador de los jóvenes aspirantes religiosos paulinos, profesor de bachillerato, Delegado de la Provincia Italia, animador espiritual de diversos institutos laicales de la Familia Paulina y periodista. Poseyendo una buena pluma fue durante muchos años director del mensual Madre di Dio y colaborador de Familia Cristiana. Salió al proscenio de la crónica mundial tras su nombramiento como exorcista de la diócesis de Roma por parte del Card. Poletti, hecho acaecido de manera casi casual en 1985. «Estaba yo en una audiencia privada del Cardenal», recuerda en un escrito dirigido a los superiores, «y el discurso se centró en el P. Cándido Amantini, exorcista pasionista en la Escala Santa, a quien yo conocía personalmente. El Cardenal me dijo su preocupación por la salud del religioso pasionista y manifestó el deseo de que alguien le ayudara. Entonces tomó una hoja de papel y empezó a escribir mi nombramiento provisional...».

En breve tiempo el P. Amorth se dio a conocer al gran público con la publicación de muchos libros, que han presentado de modo riguroso el oscuro mundo de la magia y del espiritismo. Recordamos ante todo su primer bestseller, Un exorcista cuenta. Mediante innumerables entrevistas y artículos puso de actualidad el ministerio del exorcistado en la Iglesia, insistiendo repetidamente para que los obispos nombren al menos un exorcista en sus diócesis con vistas a administrar el sacramental del exorcismo a los atribulados y para aconsejar a los dudosos. Con dotes de rara franqueza y basado en una sólida preparación teológica, nunca dejó de levantar la voz cuando invitó (con éxito) a los redactores del último Ritual de exorcismos (2001) a corregir algunas imperfecciones del texto. Tampoco cabe olvidar que en 1990, junto con el P. René Chenesseau, fundó la Asociación internacional de los exorcistas para facilitar momentos de coparticipación e intercambio entre los sacerdotes que ejercen este precioso ministerio en la Iglesia.

El P. Amorth fue también un colaborador histórico de Radio María, realizando, entre otras aportaciones, por dos años, la apreciada sección Diálogos sobre el más allá en el semanario paulino Crédere.

El P. Gabriele, antes que belicoso exorcista, siempre fue un hombre cordial, afable, acogedor, dentro de la franqueza que le caracterizaba. Ayudado de su connatural simpatía unida a un tono casi bromista con quien le visitaba, era capaz de desdramatizar cualquier situación, incluso la más angustiosa.

Recuerdan al P. Amorth con inmenso afecto y gratitud el Superior general de la Sociedad de San Pablo, P. Valdir José De Castro, que a menudo le visitaba en la comunidad de vía Alessandro Severo en Roma, y otros muchos cohermanos paulinos, sacerdotes, religiosos, laicos y laicas que le conocieron y le asistieron a lo largo de sus años de ministerio. No podemos tampoco olvidar a las innumerables personas atribuladas que frecuentemente, desde lejos y con recorridos de curación a veces de muchos años, obtuvieron beneficio con su ministerio en la personal lucha contra el Príncipe de las tinieblas. A todas ellas las recordaba insistentemente en la oración.

Confiamos ahora su persona al Señor Jesús, Maestro Divino, a quien sirvió fielmente por numerosos años.

Roma, 16 de septiembre 2016
P. Stefano Stimamiglio
Secretario general
Responsable de la Oficina de Prensa
Curia general de la Sociedad de San Pablo


Fuente: www.paulus .net


viernes, 16 de septiembre de 2016

CONFERENCIA LIBRERÍA MEDELLÍN


El día 8 de octubre a las 10 am se realizará en la librería San Pablo de Medellín del centro comercial Villanueva local 220, una charla sobre “El reto del amor eterno en el matrimonio” con el psicólogo Jorge Humberto Cadena quien es autor de un libro con el mismo nombre de la charla. Están todos invitados la entrada es libre.



miércoles, 14 de septiembre de 2016

VOCACIÓN DESDE EL EVANGELIO DE MARCOS

La vocación es un don de Dios un regalo muy preciado para quien lo recibe, como lo podemos leer en el evangelio de San Marcos: “Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios.” (Mc 3, 13-15).

A partir de este texto explicaremos lo que es la vocación:

"… y llamó a su lado a los que quiso…"
La llamada de Dios no se realiza por algún mérito propio es un don inmerecido para quien lo recibe. Vemos que Jesús llama a los que Él quiso, no hace acepción de personas, llama de diferentes condiciones sociales, con diferentes oficios.

"… Ellos fueron hacia él…"
Nuestra respuesta siempre es en la libertad que Él nos ha dado, podríamos decirle que no como lo hizo el joven rico cuyo destino fue incierto o podemos responderle positivamente por lo cual tendríamos todo su respaldo y amistad, junto con las gracias necesarias para llevar este proyecto de vida a adelante.

"… Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él …"
Dios llama primero para estar con Él, no llama a realizar actividades sino que las actividades se realizan desde la unión con Dios, allí se encuentra la fuerza para evangelizar, administrar los sacramentos y realizar la demás tareas que debemos realizar los consagrados. Primero debemos disfrutar de su amor y compañía, y corresponder a su gracia.

"… y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios …"
Finalmente los envía a realizar la misión, dado que estuvieron con Él fueron formados para ello y aprendieron lo necesario, lo que debían enseñar, los envía a predicar con poder y autoridad, el poder de Dios que se hace presente en sus enviados por la presencia del Espíritu Santo en ellos.


Acojamos la vocación como un regalo de Dios y démosle nuestra respuesta positiva para vivir e instaurar su Reino en nuestro corazón y en el de todos los hombres.